Sin lugar a dudas, dentro del catálogo de la banda trasandina, Los Fabulosos Cadillacs hay un disco en vivo que marcó el futuro de la banda, en cuanto a sonoridad y lo especial que significó para sus fanáticos de todas partes del mundo.

“Hola – Chau” es un registro que está de aniversario y en la banda, en conjunto con su sello lanzaron una edición especial para celebrar esta efémeride.

Todo porque el 30 de enero se cumplen dos décadas del lanzamiento de los álbumes en vivo “Hola” y “Chau”, de Los Fabulosos Cadillacs.

Se grabaron en una serie de tres recitales en el estadio Obras, como parte de una celebración de sus 15 años de carrera que también incluyó shows muy similares en Mendoza y Santiago de Chile. Se editó como dos volúmenes separados, el 30 de enero de 2001.

Invitados de Los Fabulosos Cadillacs
Esos recitales incluyeron nuevas versiones de los temas más exitosos de toda la carrera de la banda, y en varios momentos subieron al escenario antiguos miembros del grupo, como el saxofonista Sergio Rotman, el percusionista y cantante Luciano Jr, el saxofonista Naco Goldfinger y el guitarrista Aníbal “Vaino” Rigozzi. Los tres conciertos fueron los días 1, 2 y 29 de septiembre del 2000.

Estos dos discos “Hola” y “Chau” incluyen hits como “Matador”, “Vasos vacíos”, “Siguiendo la luna”, “Manuel Santillán el León”, “Mal bicho”, “Demasiada presión”, “El genio del dub” y “Yo no me sentaría en tu mesa”, un momento cumbre donde subieron Rotman, Vaino, Luciano y Naco.

Anécdota
Los formación de Los Fabulosos Cadillacs en esa época tenía integrantes originales como Vicentico, Sr. Flavio, Mario Siperman, Dany Lozano y Fernando Ricciardi, además de Ariel Minimal, Fernando Albareda y Gerardo “Toto” Rotblat.

Como invitados, también estuvieron Mimi Maura, Pablo Puntoriero, José Balé y Gustavo Liamgot y Juan Pablo Quiroga. Y como teloneros en los shows en Obras estuvo el grupo Il Phantasmo, formado por técnicos y asistentes de los Cadillacs, Los Pericos y Memphis la Blusera.

Una anécdota del inicio de cada concierto fue la aparición de Vicentico con un enorme disfraz de oso, lo cual explica el por qué del arte de tapa con un simpático osito. ¿Qué lindo, no?