Julián Kartún y el resto de los integrantes de El Kuelgue vuelven a Córdoba después de más de un año sin presentarse en la ciudad. La última vez que vinieron fue en el marco del festival La Nueva Generación, en noviembre de 2019. El show fue explosivo y el marco de público fue ideal para presentar por última vez su EP Fierrín Lado A, que por ese entonces estaba en la cresta de la ola.

Ahora, la banda que se completa con Santiago Martínez (voz y teclados), Juan Martín Mojoli (bajo), Nicolás Morone (guitarra), Pablo Vidal (saxofón) y Tomás Baillie (batería). Tiene nuevo material para compartir después de meses muy duros en los que hicieron un streaming y varios shows con distanciamiento cuando comenzaron las habilitaciones. 

En paralelo, se dispusieron a grabar ideas que ya tenían de antes y el resultado los dejó conformes pese a las condiciones en las que trabajaron durante la pandemia. Un adelanto del disco ya se puede disfrutar en plataformas con temas como Soda, Roma y View Master. Muy distintos entre sí: el primero es más electrónico, el segundo una balada y el último bien folklórico. Una variedad típica de El Kuelgue.

La banda completa (Gentileza prensa El Kuelgue).

–A algunos artistas les generó una contradicción tener que hacer un streaming, pero en tu caso tenés más más herramientas de lo actoral ¿cómo lo manejaron?

–Nos salió bastante bien porque aprovechamos para inaugurar un estadio muy lindo en Villa Crespo y toda la cuestión técnica y estética era diferente. Lo encaramos desde un lugar distinto. Lo pusimos a Julián Lucero como un robot que hacía de cuidador del teatro y nosotros teníamos a quién mirar, porque al no haber público mirar a cámara es raro, pero se armó un lindo punto de fuga. Y sí, lo encaramos desde lo teatral y nos sirvió, fue una cosa más performática.

–¿Después de esa experiencia cómo fue volver a tocar con gente? ¿Cómo se llevan con los nuevos formatos en los que el distanciamiento y mantener al espectador sentado es clave?

–Fue lindo poder laburar de nuevo después de tantos meses y de tantas cosas chotas. Hubo mucha gente con miedo y nosotros también así que tuvimos muchos cuidados… pero de repente poder volver a hacer lo que nos gusta y lo que sabemos hacer fue genial. Al show de Rosario pudo ir más gente porque tiene más permisos y eso fue emocionante. La reacción de la gente fue muy buena, fue parecido a lo que hacíamos antes. Estuvo muy bien y nos sirvió también personalmente, porque más allá del laburo hay algo personal, anímico. Cuando estás haciendo tu laburo y funciona, eso te levanta también a vos.

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–¿Cómo fue grabar canciones con los recursos que había en pleno distanciamiento? 

–Grabamos tres canciones que ya salieron y ahora va a salir otra mas. En abril ya saldrán dos o tres y terminaremos de completar un disco. Teníamos bastante avanzadas las ideas antes de la pandemia y luego se fueron agregando canciones. El método terminó siendo como un collage sobre un esqueleto que íbamos grabando de acuerdo a los permisos que nos daban y los lugares que conseguíamos para grabar. Saldrá ya cerrado a mitad de año y luego empezaremos a trabajar otras cosas. 

–¿Con la incomodidad salieron a la luz otras posibilidades artísticas?

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–Sí, es verdad que se generaron otras posibilidades, otros climas, trabajamos como pudimos, nos las arreglamos. Para mí no fue el mejor escenario para grabar un disco y ni hablar para tocar… El proceso fue irregular y a mí personalmente me gusta laburar mas intenso y corto.

–Ustedes son una banda grande así que necesitaban que se habilitaran shows con muchos músicos en escena por eso no vinieron antes, ¿cómo planean los shows para Córdoba?

–Venimos hablando y ensayando mucho, tenemos muchas ganas, va a ser un lindo reencuentro. Y venimos ensayando separados para no estar todos juntos porque somos muchos: la técnica la producción, somos un grupo grande y este tipo de propuesta nos sirve para ir todos.

–Cambiando de tema, ¿cómo manejaron aquél chisporroteo mediático con Luis Majul cuando tocaron en la asunción de Alberto Fernández? No están acostumbrados a que se hable de ustedes así…

–Bien, no pasó nada. Nosotros decimos cosas como esas (“El que no baila es Luis Majul”) hace muchos años en la boludez del vivo y yo no tomé mucha dimensión. Está todo bien. 

Para ver a El Kuelgue

Jueves 25 y viernes 26 de marzo a las 21 en la Plaza de la Música. La segunda fecha está agotada.⁣⁣⁣ Entradas a la venta en Edén desde 110 a 1660 con cargos incluidos.  Evento con protocolo. 

Edición Impresa

El texto original de este artículo fue publicado el 24/03/2021 en nuestra edición impresa.

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