Sharon Stone escribió en sus memorias: The Beauty of Living Twice, que en 2001 tuvo que someterse a una cirugía reconstructiva para remover unos tumores benignos que tenía en el pecho y que, según describió ella, eran “más grandes que uno de sus seños”. 

La cirugía, además de remover los tumores, consistía en ponerle unas prótesis mamarias de silicona para que su cuerpo quede armonioso tras la extracción pero, según reveló la actriz, el cirujano no procedió acorde a lo que habían hablado antes de que ella fuera sedada. 

“Cuando me quitaron el vendaje, descubrí que tenía senos más grandes del tamaño que había arreglado, me dijo que me puso unos que él consideraba ‘iban mejor con el tamaño de mi cadera'”, reveló Stone y siguió: “Él cambió mi cuerpo sin mi conocimiento o consentimiento”.

Stone contó que cuando confrontó al médico por el tamaño de sus senos, la explicación fue que pensaba que se vería mejor con senos “más grandes y mejores”.

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