La historia de la música está marcada por fechas inolvidables que definieron para siempre la cultura pop y el rock. El 28 de febrero es uno de esos días clave en el calendario de efemérides musicales, albergando dos de los momentos más grandes y espectaculares de la década de los 80: la consagración absoluta de Michael Jackson en los premios Grammy y la primera vez que la majestuosidad de Queen pisó suelo sudamericano.

Michael Jackson y la Noche Mágica de «Thriller» (1984)

Si existe un disco que definió la magia de los años 80, ese es sin duda Thriller. El 28 de febrero de 1984, Michael Jackson hizo historia pura en la industria musical al llevarse a casa la increíble cantidad de 8 premios Grammy en una sola noche, un récord sin precedentes que lo elevó definitivamente al estatus de «Rey del Pop».

Producido por el legendario Quincy Jones, el álbum no solo rompió todos los récords de ventas a nivel mundial, sino que cambió la forma de concebir el entretenimiento, los videos musicales y la producción sonora. Esa noche, con su icónica chaqueta deslumbrante y sus inseparables gafas oscuras, Jackson se coronó ganando en categorías como Álbum del Año, Grabación del Año (por Beat It) y Mejor Interpretación Vocal Pop Masculina, dejando un legado imborrable en la historia de la música.

Queen Conquista Sudamérica: El Histórico Debut en Argentina (1981)

Tres años antes, el 28 de febrero de 1981, el continente vibró con una energía nunca antes vista. Queen, liderados por el inigualable Freddie Mercury junto a Brian May, Roger Taylor y John Deacon, realizó su primera presentación en Sudamérica, marcando un hito para los mega-conciertos en esta parte del mundo.

El lugar elegido para iniciar esta legendaria gira fue el estadio de Vélez Sarsfield en Buenos Aires, Argentina. En una época donde las visitas de bandas de rock de talla mundial eran casi inexistentes en el cono sur, los británicos ofrecieron un espectáculo visual y sonoro deslumbrante. Canciones como Bohemian Rhapsody, We Will Rock You y Love of My Life resonaron ante una multitud enardecida, abriendo definitivamente las puertas de Sudamérica a las grandes giras internacionales de las décadas posteriores.

El Legado de la Mejor Época Musical

Ambos hitos del 28 de febrero nos recuerdan por qué las décadas de los 80 y 90 siguen tan vigentes en nuestros días. Son obras maestras, conciertos irrepetibles y talentos generacionales que mantienen viva la magia de una era dorada que nunca dejará de sonar.