En marzo de 2019, Gauchito Club tocó en Córdoba por primera vez. En aquel entonces, el grupo mendocino venía a presentar las canciones de Guandanara, un primer disco con condimento bailable y pericia cancionera que había desnudado un crisol de referencias en forma de big band latina con instinto pop.

Dos años después, con una pandemia en el medio y un segundo disco en pleno proceso creativo, algunas cosas parecen haber cambiado y otras no tanto.

“Con el primer disco no podíamos hacer más nada. Hemos girado por un montón de lugares, con una respuesta hermosa, pero a la vez sentimos ese techo de la difusión que tiene un debut”, admite Gabriel Nazar, uno de los dos hermanos que lideran este proyecto mendocino en pleno crecimiento federal y que viene acumulando reproducciones con sus tres últimos adelantos: Encendedor, Onliyu y la más reciente Movimiento astral.

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Esas tres canciones serán parte de un conjunto de canciones que evidencian el crecimiento que ha tenido la banda como proyecto artístico sustentable en el tiempo. “Han pasado varias cosas en la evolución del sonido del grupo a partir de ir experimentando otras formas, nuevas canciones, nuevas versiones. Ahora contamos con un equipo técnico más grande, más pro”, comenta Sasha, el otro Nazar al frente de Gauchito Club.

“Empezás a darle bola a otras cosas”, acota su hermano Gabriel, que identifica el inicio de la banda como un “cuento de amigos”. Algo que, con el paso del tiempo, ha madurado hasta convertirse en uno de los nombres más ascendentes de una escena mendocina que parece haber perdido a sus dos mayores referentes de los últimos años: Usted Señalemelo y Perras On The Beach.

Si esos proyectos no siguieron adelante por cuestiones internas, Gauchito no estuvo exento de un período de revisión grupal intensificado por el aislamiento.

“La pandemia generó que sí o sí tengas que mirar hacia adentro y empezar a reordenar y a cuestionar las cosas que venías haciendo. Algunos quisimos seguir, otros se fueron, pero eso nos ayudó a consolidar el objetivo y las miradas del grupo para salir afuera y explotar. Aprovechamos mucho el tiempo en eso”, asegura Sasha sobre un proceso en el que Gauchito Club quedó reordenado como quinteto y con sus dos cantantes y compositores al frente.

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“Queríamos hacernos cargo de mayores decisiones artísticas”, resume Gabriel. “Lo único malo de todo eso es que surgió en pandemia pero estamos mejor que nunca, realmente”, sintetiza.

Guachito Club modelo 2021, redefinido como quinteto (Gentileza Aixa Esteban).
 

Corazón cuyano

“Nos adaptamos a las cosas que se podían hacer y eso hizo que podamos ir a lugares de Mendoza a los que nunca habíamos ido. Y explotaba”, dice Sasha sobre la decena de conciertos con impronta fogonera y versiones íntimas que el grupo realizó en distintas localidades mendocinas como Tupungato, Tunuyán o San Rafael.

Esa seguidilla de fines de enero se complementó con una noche de gala (y doble función) en la capital provincial. “Como si fuésemos la banda del baile de preparatoria, ese fue el concepto”, define Gabriel, quien destaca la versatilidad del proyecto para adaptarse a situaciones variopintas. También, y sin que se haya convertido en algo normal, la respuesta del público coterráneo, que ya ha adoptado como propio el costumbrismo de las letras y las músicas que propone la banda.

“Nosotros crecimos con esa frase de ‘nadie es profeta en su tierra’ y ahora se está modificando un poco esa bandera, lo estamos viviendo en carne propia. A veces vamos tenemos la suerte de viajar a Potrerillos o Luján y vemos gente ranchando y cantando las canciones. Eso me sorprende día a día, nunca me acostumbro y me encanta que eso pase”, define.

–Más allá de Mendoza, da la sensación cada vez más presencia en plataformas digitales. ¿Lo sienten así?

–Sasha Nazar: Hay un respaldo orgánico bastante fuerte. Hay una movida bastante fuerte en Buenos Aires de la que todavía no somos tan parte, pero igual nuestra música va por un carril paralelo zarpado, y la gente la escucha.

–Gabriel Nazar: El algoritmo puede ser muy buena onda o muy mala onda. Al ser una banda tan versátil, yo sentía que Carlitos Algoritmo nunca sabía dónde ubicarnos. Y ahora no sé qué ha pasado, capaz que la industria se ha puesto un poco más así, entonces me da la sensación de que hicimos las cosas bien (risas). Hay bandas que son muy particulares, que nunca se han encasillado tanto, como Turf o Kapanga. Somos una flor exótica que está bueno ver cómo crece.

–Están a punto de volver a girar por ciudades como Córdoba, Rosario y Santa Fe. ¿Cómo manejan las expectativas del regreso a esa dinámica de gira?

–SN: Hay que acostumbrarse de vuelta a ese ritmo que es áspero, de acostarse muy tarde y levantarse muy temprano. Yo estoy con una ansiedad terrible, estamos preparando un show a pleno también.

–GN: Ahora sumamos a Lucca Beguerie, de Usted Señalemelo, que es un gran jugador y suma en esta experiencia de las giras. Está ayudándonos a armar un show bastante picante. Un show más rockero, con temas nuevos, pero todo hilado. Como si  fuera un relato en el que te vas metiendo de a poco, donde hay temas más tranquilos, psicodélicos, para flashearla; y otros temas que van a click, tipo sound system, que te van a dar ganas de soltar el fernet y la pizza para pararte a bailar en la silla.

–Del primer disco a esta parte la banda ha depurado cada vez más su estilo, ¿sienten ese crecimiento como cantautores?

–SN: Sí, completamente. Nos lo dice hasta mi vieja: ‘Los temas del segundo disco van a sonar en la televisión’.

–GN: Se pone a llorar. En los shows canta los temas nuevos y la gente la mira porque ya se sabe todo (risas). Creo que a nivel arreglos, producción y composición hay una maduración. Después está en si te gusta o no eso, pero por lo menos a mí me gusta más ahora lo que transmite la banda. Antes era un bebé recién nacido que iba para cualquier lado. Ahora hay más cabeza artística.

–SN: Yo siento que nos estamos haciendo más cargo. Tal vez antes queríamos salir a sorprender, a llamar la atención un poquito, estaba ese bichito. Ahora nos estamos haciendo más cargo de las canciones, cantándolas desde otro lugar. Y pega, pega fuerte.

Para ir

Gauchito Club llega a Córdoba en el inicio de su Tour Astral, que continúa en Santa Fe y en Rosario. El grupo se presenta este jueves 18 desde las 20 en Club Paraguay (Marcelo T. de Alvear 651). Entradas desde $ 1.320 (mesa para 2 personas) disponibles en Alpogo.com.

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